{"id":443,"date":"2022-12-12T16:42:51","date_gmt":"2022-12-12T16:42:51","guid":{"rendered":"https:\/\/carlosfranciscoecheverria.com\/?p=443"},"modified":"2025-04-25T17:43:26","modified_gmt":"2025-04-25T17:43:26","slug":"la-expropiacion-de-las-consciencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosfranciscoecheverria.com\/?p=443","title":{"rendered":"La expropiaci\u00f3n de las consciencias"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"height:35px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">La cultura contempor\u00e1nea amenaza, m\u00e1s que ninguna otra en la historia, la supervivencia del ser interior de las personas.&nbsp; Ese proceso comenz\u00f3 con la secularizaci\u00f3n de la cultura occidental en el Renacimiento. Mientras el hombre tuvo a Dios como una referencia esencial en su vida, estuvo siempre obligado a mirar dentro de s\u00ed, ejerciendo sobre su propio fuero interno una vigilante mirada, impuesta por su subordinaci\u00f3n a la divinidad.&nbsp; La necesidad de dar continuidad a la relaci\u00f3n con Dios hac\u00eda que la consciencia del pecado, su confesi\u00f3n y expiaci\u00f3n, fueran un mecanismo cotidiano de autoan\u00e1lisis, cuado menos en la civilizaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">Con el humanismo renacentista, Occidente entr\u00f3 en una etapa que podr\u00eda llamarse \u201cnarcisista\u201d de su desarrollo cultural.&nbsp; Al vivirse en y para s\u00ed mismo \u2013y cada vez menos en funci\u00f3n de lo que entend\u00eda como la voluntad divina- el hombre occidental empieza a degradar la dimensi\u00f3n espiritual de su existencia, hasta enfrentarse a un espejo que solo le devuelve su propia imagen, llena de enigmas sin soluci\u00f3n.&nbsp; Condenado a hallarle sentido a la vida, pero incapaz de encontrar una respuesta en la religi\u00f3n, el hombre moderno inicia una larga marcha intelectual hacia su yo interior, que culmina en el psicoan\u00e1lisis y las diversas t\u00e9cnicas de introspecci\u00f3n psicol\u00f3gica del siglo XX.&nbsp;&nbsp; A pesar de todo el progreso cient\u00edfico, sin embargo, el final de este siglo encontrar\u00e1 a la humanidad con un alto dominio sobre el mundo material, pero profundamente desconcertada sobre el sentido profundo de la existencia personal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">Conforme las religiones fueron perdiendo su dominio sobre la cultura, en el \u00faltimo medio milenio, la vida del esp\u00edritu fue concentr\u00e1ndose en el \u00e1mbito de las artes.&nbsp; La m\u00fasica, la literatura y las artes pl\u00e1sticas vivieron un espl\u00e9ndido florecimiento en los \u00faltimos 500 a\u00f1os de la historia occidental.&nbsp; Pocas \u00e9pocas conoce la humanidad, si alguna, de tal riqueza y creatividad en lo art\u00edstico. Pero, al aproximarse el fin de siglo XX, todas las artes declinan.&nbsp; Cual m\u00e1s, cual menos, van configur\u00e1ndose en lenguajes y meta-lenguajes que solo una \u00ednfima minor\u00eda apetece, aunque no siempre los comprenda.&nbsp;&nbsp; Bajo el&nbsp;&nbsp; asedio&nbsp; de&nbsp;&nbsp; la&nbsp; fuerzas&nbsp; del&nbsp;&nbsp; mercado,&nbsp; las&nbsp; artes&nbsp; van<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">adquiriendo un car\u00e1cter cada vez m\u00e1s formalista, hasta llegar a reducirse \u2013 salvo contadas excepciones \u2013 a un conjunto de juegos formales que compiten por la aceptaci\u00f3n de los entendidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">En suma:&nbsp; la espiritualidad humana se ha quedado pr\u00e1cticamente sin hogar.&nbsp; Las religiones no pueden rebasar sus tradicionales c\u00edrculos de influencia, que se limitan a aquellas personas con una predisposici\u00f3n psicol\u00f3gica a aceptar los dogmas, las jerarqu\u00edas y los rituales que toda religi\u00f3n lleva consigo.&nbsp; La abrumadora mayor\u00eda de la humanidad occidental no vive del todo la experiencia religiosa, o lo hace de modo banal y superfluo.&nbsp; Las artes, como hemos visto, se convierten d\u00eda a d\u00eda en cosa de grup\u00fasculos.&nbsp; Los tesoros art\u00edsticos del pasado \u2013 excepto algunas composiciones literarias y musicales \u2013 se han convertido en fetiches, objetos de codicia y adoraci\u00f3n por su valor de mercado antes que en instrumentos para entrar en contacto con lo m\u00e1s hondo de la naturaleza humana.&nbsp; Aun la experiencia amorosa, en la que el individuo siente la necesidad de sacar lo mejor de s\u00ed para ser aceptado, y luego se enfrenta al reflejo que el otro le devuelve de su propio ser, ha quedado reducida, por la fuerza de los estereotipos, a una sola de sus dimensiones:&nbsp; la seducci\u00f3n.&nbsp; En los grupos de altos ingresos de las sociedades urbanas, el sill\u00f3n del psiquiatra ha venido a ser casi el \u00fanico territorio de encuentro con el propio yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">El tiempo, la atenci\u00f3n y la energ\u00eda de los adultos son absorbidos por el trabajo y el consumo.&nbsp; Merced a los medios electr\u00f3nicos, cantidades masivas de informaci\u00f3n amenazan con reducir a nada el verdadero tiempo libre \u2013 el &nbsp;tiempo en libertad \u2013 el ocio creativo, la oportunidad de estar a solas consigo mismo.&nbsp; Ese caudal inmenso de informaci\u00f3n sobre todo cuanto sucede en el planeta, y que solo en peque\u00f1a medida tiene que ver con la vida real de cada uno de nosotros, amenaza con tomar posesi\u00f3n completamente de nuestras consciencias, en donde no quedar\u00e1 ya espacio sino para saber algunos datos elementales sobre nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color wp-block-paragraph\" style=\"color:#636363;font-size:14px;line-height:1.9\">\u00bfQu\u00e9 hacer?&nbsp; Evidentemente, hay que rebelarse contra esa expropiaci\u00f3n de las consciencias.&nbsp; Cada uno tiene que dar su propia lucha por la recuperaci\u00f3n de su espacio interior.&nbsp; Para esto no hay recetas, pero existe al menos una clave, la verdadera piedra filosofal:&nbsp; el silencio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cultura contempor\u00e1nea amenaza, m\u00e1s que ninguna otra en la historia, la supervivencia del ser interior de las personas.&nbsp; Ese proceso comenz\u00f3 con la secularizaci\u00f3n de la cultura occidental en el Renacimiento. 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